domingo, 18 de enero de 2015

Reencuentro



Yo solo quiero sentir la liviandad de espíritu que antes me permitía gravitar, incluso con mi cuerpo,por encima del aire; posarme de nuevo sobre la balanza inversa que es capaz de pesar el alma, la esperanza, las ganas de vivir.

Volver a los días en los que podía vibrar hasta la última fibra de mi cuerpo con el simple aleteo de tu aliento, descorchar mi ansiedad, derramar todas mis burbujas, por la simple fiesta desenfrenada de tu presencia.
Sólo quiero repetir los días que se hacían noches, las noches que se hacían días, las cuentas que se perdían por no saber cuándo terminaba un orgasmo y comenzaba otro. Darte mis labios, todos, en pos de tu gula insaciable, producirte más hambre mientras más te doy de comer.
Hundirme exhausta, rendida, exprimida… y rehidratarme en instantes con el suave toque de tus dedos tibios y juguetones, que comienzan con un leve roce, casi imperceptible, hasta terminar en una refriega feroz que me hace traspasar todos los límites, corroborar que no todo lo que cuentan son leyendas.
Solo quiero hallar de nuevo el camino a casa, reconocer las esquinas, desandar el camino hasta identificar el punto en el que me perdí. Memorizar la ruta, dejar nuevas pistas para nunca más extraviarme. Reencontrarme en aquel pequeño y oscuro rincón tan mío, poner de nuevo mi nombre en la puerta, y esperar el momento justo para abrirla, al primer toque, y llenarme otra vez de luz.
Asombrarme de nuevo con mi vuelo tímido, rasante, lento, seguramente torpe… pero remontar rápidamente hasta llegar incluso más alto de lo que alguna vez volé. Recorrer otras cimas, contemplar nuevas vistas, dejar atrás lo vivido y maravillarme una vez más con lo que me queda por vivir…


Lo único bueno de perderse, es encontrarse.

1 comentario:

nosotros dos dijo...

el primer paso para poder "reencontrarse" es darse cuenta de que estamos "desencontrados"... al parecer ese paso ya está dado...
el segundo paso, siempre es más fácil que el primero...
besos de...
nosotros dos