lunes, 24 de junio de 2013

Maestros del placer


Dile a un pintor que pinte un paisaje, y dale para ello un pincel de un pelo y la cabeza de un alfiler.
Pídele a un escritor que escriba su obra maestra, y ofrécele sólo un centímetro de papel.
Dale a un escultor un bloque de mármol y una cuchara, o a un bailarín, una cornisa para bailar.
Algunos no podrán darte nada, otros harán un vano intento y claudicarán. Sólo unos pocos, los verdaderos artistas, pondrán conocimiento, voluntad, inspiración e ingenio, para lograr un resultado insuperable.
Ahora pídele a un hombre que te lleve al cielo únicamente con posar su lengua sobre el milimétrico y escurridizo botón de tu cuerpo.
Unos no podrán darte nada, otros harán un vano intento y claudicarán. Sólo unos pocos, los verdaderos artistas, pondrán conocimiento, voluntad, inspiración e ingenio, para lograr un resultado insuperable.


A esos “Da Vincis” del placer, a esos “Cervantes” del Cunnilingus, a esos maestros del sexo oral, dedico mi post de hoy. 
No importa cuánto tiempo pase, son imposibles de olvidar.

1 comentario:

nosotros dos dijo...

es verdad... hay un "arte" en el Cunnilingus... desde mi humilde lugar de "ejecutor" (me encantaría que me llamaran "artista") trato de dejarme llevar por mi sensibilidad, no lo pienso... lo siento... y trato de expresarlo con mi lengua, como si fuera el pincel sobre un lienzo...
me encantó el post...
besos...
él (de nosotros dos)