domingo, 17 de junio de 2012

¡Feliz Día del Padre!



Un ardid comercial, sin duda.
Mientras todos llenaron los centros comerciales encontrando un hermoso regalo, y los restaurantes estallaban de gente almorzando y agasajando a padres, tíos y abuelos, yo me quedé en casa preparando el mejor regalo de todos.
Me metí en la tina muy caliente, casi humeando, con sales de lavanda y romero. Me depilé, me exfolié, me acicalé como para una gran fiesta. Como, de hecho, iba a serlo. Escogí mi humectante preferida y acaricié mi cuerpo en una previa de lo que sería luego la mejor de las caricias: el roce de su tibia piel con la mía.
Esa finísima capa de crema fue lo único que me vistió. Nada de sedas ni costosos maquillajes. Nada de salones de belleza ni incomprables regalos. Así, con el pelo chorreando agua aún tibia, abrí la puerta para recibirlo y celebrar, para rendirle tributo y honrarlo.
Sus ojos grandes y redondos, y su sonrisa de asombro y picardía fueron el mejor pago para mi iniciativa. No podía pedir más. Sin demora lo hice entrar y ayudé a despojarlo de sus pesadas ropas hasta que estuvo a mi par.
Allí, en pleno vestíbulo, sin avanzar un paso me arrodillé ante ese púlpito adornado de vellos enroscados. Entrelacé mis manos alrededor de su hermoso miembro y lo besé con ternura primero, y con verdadera devoción segundos más tarde.
Mi boca se convirtió en el canal de mis plegarias, en el cofre de mis deseos, en el túnel de mi placer. Paladar, lengua, labios, dientes… todo se llenaba de él, de su contundencia, de ese trozo de cielo mullido y firme que me invitaba a no abandonarlo jamás.
Mientras succionaba, lamía, mordisqueaba y deglutía, mis manos acariciaban al real homenajeado del día: un par de testículos suaves y fríos, que se tensaban con cada caricia, mientras adentro, la verdadera génesis de la paternidad se alistaba con entusiasmo para salir al encuentro de mi más profunda garganta.
¡Feliz Día del Padre!

1 comentario:

Jose - fotos eroticas dijo...

Wow!

Menudo regalo!!

Seguro que no lo olvida en años (no como la clásica corbata o el Varón Dandy, jeje)