viernes, 15 de julio de 2011

Soñando despierta

Fotos de Pedro Gonzáles

Afuera llueve, y dentro de la oficina se siente esa pastosa impaciencia de un viernes por la tarde. Tecleo y cliqueo como autómata y, por un momento, me pierdo entre las letras del monitor y me veo contigo, en una playa de mi isla, contemplando el atardecer rojo y naranja, arropados por una suave brisa tibia.

Habíamos estado todo el día al sol y la piel nos ardía. Tú reposas en tu tumbona y yo me acerco. Abres las piernas para que pueda sentarme y recostarme sobre tu cuerpo. Me rodeas con tus brazos, cubriendo mis senos con tus suaves manos, y nos quedamos así, sin hablar, sintiendo el lento vaivén de tu respirar al compás de las olas, observando ambos el horizonte, hasta que el mar se traga por completo al sol.

Mil deseos pedidos en un instante... pero ¿qué hago pidiendo cosas que ya se están cumpliendo?

Entonces, simplemente pediré no despertarme de este sueño.

1 comentario:

GudèLu dijo...

Agradables esas tardes de viernes antes de salir que ya empieza volar la imaginación... aunq yo no tengo viernes, pero la imaginacion me vuela casi a diario.