domingo, 27 de junio de 2010

Miradas


El cruce constante de sus miradas lo decía todo. No eran necesarias las palabras en este juego. Después de tanto desearlo y fantasearlo, finalmente él le traía el delicioso obsequio de un cuerpo de mujer, un tercero para disfrutar ambos, un nuevo sabor, un nuevo aroma, una nueva textura para deleitar los sentidos.

Sea cual fuere la posición ensayada, la técnica utilizada o las palabras intercambiadas, él siempre la miraba a ella y en esa mirada se decían mil cosas: te amo, te gusta? Me encanta. Gracias! Soy tuyo. Lo sé. Disfruta. Eso hago.

La convidada disfrutaba el ser atendida por sus dos anfitriones, sintiéndose el centro de la escena, cuando en verdad era una actriz invitada que permitió a los protagonistas demostrar al máximo sus destrezas y capacidades. Hembra voluptuosa, complaciente y arriesgada que exacerbó las sensaciones y afianzó los lazos, íntimos, apretados, indisolubles de aquella particular pareja.

Al despedirla en la puerta con un par de besos tibios, él continuó mirando a su hembra, diciéndole mil cosas que no hacía falta verbalizar. Ella simplemente lo tomó de la mano y lo llevó como un niño al lecho, para agradecer su regalo con generosos y magistrales labios…todos.

martes, 8 de junio de 2010

Sin Toalla (2da. parte)


Dos semanas llevaba el juego de ping pong que Franco mantenía con ella cada noche, enviándole mensajes a su Blackberry, justo en el momento de aproximarse a la ventana, totalmente desnuda, para correr las cortinas. Aquellos mensajes, y el té que bebía cada noche justo antes de acostarse, la arropaban tibiamente, sumiéndola en un sueño profundo y reparador. Algunas veces los mensajes de texto de Franco iban acompañados de alguna fotografía sugerente…primeros planos de piel que ponían su imaginación a volar y a recrear mentalmente el resto del plano fotografiado.

Para imaginar con todos los sentidos, ella se acostaba boca abajo, en su posición preferida para sentir el roce de su mano o una almohada y la presión ahogada en su bajo vientre; con ojos cerrados y el cuerpo tenso podía sentir el perfume de Franco, la caricia de los suaves vellos de su pecho en los labios, el sabor de su lengua almibarada que se acercaba a besarla… la sensación iba in crescendo, y entonces la refriega aumentaba hasta alcanzar los más deliciosos espasmos que plagaban su cuerpo de un sudor perlado que parecía añadirle más luminosidad a su piel, a juzgar por el magnífico aspecto que lucía al despertar con el alba.

Pocas veces ella respondía los mensajes de Franco… eran tan certeros y sublimes a la vez, que cualquier respuesta hubiera degradado sus múltiples significados e intenciones subyacentes. Por suerte, Blackberry tenía la maravillosa capacidad de “delatar” al lector, con una pequeña “R” que indicaba que el mensaje había sido leído. Lo que no sabía Franco era cuán hondo podía tocar esa “R” en su cuerpo de mujer Repleta de deseo, Redundante de pasión, Recubierta de sensualidad, Resteada a la aventura de compartir sus Renovadas sensaciones con aquel Romeo virtual que espiaba desde alguna ventana oscura el momento en que el Recato y la Reserva se escapaban por la ventana dejando entrar, justo antes de correr las cortinas, aquella Ráfaga de erotismo inusitado.

Dos semanas de juego libidinoso e infantil a la vez, movían a Franco y su objeto voyeurista entre la ingenuidad de los actos y la osadía de los pensamientos. Era una eficaz calistenia para la imaginación, pero empezaban a necesitar más que eso. Sus cuerpos le pedían, primero con susurros y luego a gritos, completar lo que en los sesos comenzaba con tan buen pie. Fue entonces cuando Franco comenzó a solicitar audiencia a través de sus mensajes de texto. Con sutileza y mucha cautela iba tanteando el terreno incierto y desconocido de aquella enigmática silueta obscura que sólo se convertía en trazos firmes dentro del pensamiento de Franco, cuando combinaba los recuerdos de aquella compañera de trabajo, con los rasgos desdibujados de la ventana y los toques que sus fantasías podían añadir.

Un par de mensajes durante el día, en un tono más cotidiano, surtieron efectos mágicos. Parecía que la luz del sol disipaba en ella la rigidez enigmática de la noche; respondía relajadamente, compartían algún chiste y -lo más importante- se mostraba ante Franco sin disimulos. Fue así como Franco logró, finalmente, encontrar una rendija abierta en aquellas pesadas cortinas, para asomarse cuidadosamente en el fascinante mundo de tan hermosa mujer…

Continuará.

lunes, 31 de mayo de 2010

No hay dos sin tres...




El concurso de Relatos Eróticos, Karma Sensual, del cual fui ganadora en su tercera edición y miembro del jurado en su cuarta edición, ya está convocando para su sexta entrega, con un tema que tiene mucha tela que cortar: "Menage a Trois, no hay dos sin tres"...

Es una excelente oportunidad para que los que ya son escritores o aquellos que siempre han tenido en mente escribir algo sobre el tema erótico, se lancen al ruedo en un concurso que ya tiene peso específico y en el que participan escritores de todo el mundo hispano parlante.

Iniciativas como estas son dignas de ser propagadas. Por ello les copio acá, las bases del concurso. Anímense!!

CONCURSO DE RELATOS EROTICOS “Karma sensual6: No hay dos sin tres ”(2010)

Un poco de historia: este concurso fue “hecho en casa”, gracias a una primera idea de Sonia Aldama en el 2005, en la ex Lista de Escritura Creativa, quien propuso escribir acerca de los siete pecados capitales impulsada por un anterior debate-discusión desarrollado entre algunos miembros de dicha lista. Javier Muñoz y yo, Marta Roldán (Carmiña), decidimos expresarnos en forma conjunta sobre la Lujuria y, a medida que nuestro relato cobraba vida, surgió la necesidad de hacerlo público. Allí fue cuando Israel Benavidez propuso organizar un concurso de relatos eróticos.

Aquí tienen las bases: (desde ya agradezco su difusión)

1) Pueden participar solamente personas mayores de 18 años de edad, residentes en cualquier país del mundo. Prohibida la participación a los miembros del Jurado. Pueden participar (siempre de forma anónima encubierta con seudónimo diverso) los ganadores incluidos en antologías “Karma sensual” de años anteriores a esta edición.

2) Los relatos deberán estar escritos en español global, sin modismos territoriales, cumpliendo con un discreto y adecuado nivel erótico literario, no se aceptarán vulgaridades. No a la apología de la violencia sexual, no a la pornografía, no a la pedofilia ni a la prostitución.

3) Se puede presentar una obra por persona, inédita, que no esté participando ni haya obtenido premios en otros concursos. El jurado de “Karma sensual” lleva adelante este concurso de buena fe, esperamos que los participantes cumplan con las bases o de lo contrario se hagan responsables de sus actos y las consecuencias de sus actos. Los derechos quedan en posesión del autor.

Tema: el erotismo. Subtema: Ménage à trois “No hay dos sin tres”.

Participación gratuita.

4) Extensión máxima de 1200 palabras, a doble espacio, fuente: Arial 12. Firmar con seudónimo.

5) Enviar solamente por e-mail a: karmasensual6@gmail.com . Presentar el texto en el cuerpo del mensaje, firmado con seudónimo y, en archivo adjunto de Word, detallar los datos personales: nombre y apellido, dirección, país de procedencia y de residencia, número de teléfono, dirección de correo electrónico alternativo, página web personal o weblog y breve curriculum literario (no más de 5 líneas); agregando indefectiblemente una copia del Documento de Identidad.

Asunto obligatorio del e-mail: Concurso Karma sensual6 + nombre del relato. (por ejemplo, si mi relato se llamara “Donde comen 2 comen 3”, el asunto debe ser: Concurso Karma sensual6 “Donde comen 2 comen 3”

6) Premio:

- Publicación de una antología con los 12 mejores relatos por Ediciones Literarte de Graciela Pucci.

- Diploma.

- Participación opcional como Jurado Ambulativo del concurso “Karma Sensual7 2011”.

7) Fecha límite de cierre del concurso y recepción de trabajos: 15 de setiembre de 2010.

8) Fecha para hacer público el fallo del jurado e informar personalmente a los ganadores: 30 de noviembre de 2010.

El resultado del concurso será publicado en las siguientes páginas web:

www.friulinelweb.it/crearparaleer

http://concursokarmase.bitacoras.com/

Los seleccionados serán notificados por e-mail.

9)Los textos no incluidos en la antología serán eliminados de nuestros archivos.

10) Condiciones para que se edite el libro: la editorial “Ediciones Literarte” se compromete a publicar el libro “Karma sensual: No hay dos sin tres” si los autores integrantes del libro o todo aquel interesado en adquirirlo asegura la cantidad de libros que cada uno comprará; de esta forma, cubiertos los gastos de edición, se publicará el libro anual de Karma sensual 2010. Hacer y confirmar los pedidos directamente a la editora Graciela Pucci a la siguiente dirección de e-mail: gdpucci06@gmail.com

11)Será competencia de cada autor integrante de la antología el hecho de organizar, si es su deseo, armar y llevar a cabo la presentación del libro donde, cuando y como quiera.

12) El libro será publicado en febrero de 2011, luego de las correcciones pertinentes al caso y con la autorización de los autores seleccionados.

Madrina: Sonia Aldama(España)

Organizadora general: Marta Roldan (Italia)

Jurado Estable: Israel Benavidez (Alemania), Pilar Pedraza (Bolivia) y Graciela Pucci (Argentina).
Jurado Ambulativo (cambiará cada año): Ignacio Cid Hermoso (España), Leonor Farías (Argentina) y Alicia Sánchez Martínez (España).

Pueden obtener datos sobre los integrantes del Jurado Estable:

De Marta Roldan: www.friulinelweb.it/crearparaleer

Noticias literarias: http://noticiasliterarias.bitacoras.com
De Israel Benavidez:
http://eltrotamundos.blogspot.com

De Graciela Pucci: http://librocuartodeespejos.blogspot.com http://blog.iespana.es/literarte-revistadearteycultura;

De la editorial Ediciones Literarte: http://edicionesliterarte.blogspot.com

Los tres primeros seleccionados de cada año participarán como Jurado Ambulativo del año siguiente, por lo cual, este Jurado Ambulativo cambiará en cada edición del concurso.

14) Los autores ganadores, ya por el hecho de participar en el concurso, ceden el derecho de publicar su obra, en caso de resultar seleccionada, en el libro “Karma sensual: No hay dos sin tres” sin requerir remuneración alguna por tal publicación. De todas maneras los derechos quedan siempre en posesión del autor, indiscutiblemente.

15)La participación en este concurso presupone la aceptación de sus bases. Seguramente habrá cosas que no he dejado en claro, pueden comunicarse conmigo ante cualquier duda, especificando el asunto, a: roldan.marta@gmail.com

Gracias desde ya.

Marta Roldan.

Sitio: www.friulinelweb.it/crearparaleer

E-mail: fama@friulinelweb.it
Noticias literarias:
http://noticiasliterarias.bitacoras.com

Información sobre el Jurado Ambulativo:
Ignacio Cid Hermoso – España: Ingeniero Industrial aficionado a la escritura, ganador del IV Premio Liter de literatura de terror, ganador del II Certamen Monstruos de la Razón y del II Certamen El Caldero Mágico; cuenta en su haber con varios cuentos publicados en diferentes antologías de género como el Ovelles Elèctriques, Calabazas en el Trastero o HellinFilm. http://ventajasdeserunhipopotamo.blogspot.com/

Leonor Farías- Argentina: Es arquitecta, pero se desempeña como empresaria en su país. Si bien su oficio literario es más el de poeta, y de hecho tiene publicados 2 libros, también incursiona en la narrativa. El blog que responde al título de su 1º libro es: www.ladescarriada.blogspot.com

Alicia Sánchez Martínez- España: Licenciada en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad Autónoma de Barcelona, ha quedado finalista en varios concursos literarios dedicados principalmente a los géneros de terror y ciencia ficción. Tiene, además, varios relatos publicados en distintas antologías. Participa regularmente en talleres literarios.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Sin Toalla



Si no fuera porque era imposible que lo supiera, hubiese jurado que estaba tomándole el pelo cuando Franco le escribió por el Blackberry diciéndole que estaba de vuelta en la ciudad y que vivía exactamente en la misma calle en la que ella acababa de mudarse. Cincuenta mil kilómetros cuadrados de casas y edificios amontonados y, sin saberlo, compartían las mismas coordenadas desde hace casi el mismo tiempo.


Ella tenía veinticinco días viviendo en su nuevo departamento y él había decidido regresar y probar de nuevo suerte con el negocio gastronómico hace un par de semanas. El encuentro virtual también fue extrañamente fortuito. Aunque ambos estaban en sus respectivas listas de contactos, jamás se escribían más allá de un eventual chiste en cadena. Sin embargo, la noche del martes sonó la atorrante chicharrita del BB para mostrar únicamente un mensaje con la palabra “test” en un color morado, distinto al negro habitual de todos los mensajes.


Extrañada y curiosa, ella respondió con un saludo neutral, a lo que él respondió con sus típicas frases en extremo inteligentes, como redactadas con anterioridad para no descuidar ningún detalle, no sólo sintáctico o morfológico, sino sobre todo, semiológico. Franco escogía las palabras perfectas para decir mucho sin decir nada, o para insinuar todo pero con la coartada perfecta que pudiera luego defenderlo de un posible “mal entendido”. Esa perspicacia, esa sutil picardía, era tal vez lo que más le gustaba a ella de Franco. Realmente no era lo que pudiera llamarse “su tipo”: de poca estatura, tez blanquísima y ojos “azul piscina”, Franco era demasiado rubio para su gusto. Pero había un “no sé qué” que le atraía de él y estaba, definitivamente en su intelecto, en su habilidad para responder preguntas incómodas, en el difícil equilibrio entre callar y hablar más de la cuenta.


Aunque colegas y compañeros de trabajo por un breve período, fue luego de ambos renunciar que tuvieron la oportunidad de conocerse un poco mejor, tomando uno que otro café o compartiendo algún estreno de cine. Franco tenía la capacidad de hacerla sentir alegre, bonita, importante… y esa noche del martes, Franco también logró hacerla sentir deseada.

Luego de intercambiar varias líneas de asombro por la recién conocida vecindad, comenzaron los típicos halagos y los mensajes cifrados que insinuaban la posibilidad de visitarse, conocer los recién estrenados departamentos y compartir algún café… Todo envuelto en ese halo subyacente en el que lo dicho y lo pensado se mezclaban, dando como resultado una sonrisa nerviosa, un cálido rubor y un deseo que comenzaba a despertarse casi sin notarlo… en ambos.


- Tendrás que cuidarte cuando pases en toalla hacia tu cuarto… ahora puedo verte, dijo él.

- Ahora que lo sé, esconderé la toalla, respondió ella junto a una carita sonriente.


Desde aquella noche del martes, todas las noches ella camina desnuda del baño a la habitación y en ese momento -y no en otro- es que decide acercarse a la ventana, echar un último vistazo a la calle vacía y oscura y cerrar las ventanas. Desde entonces, todas las noches y justo en ese momento –y no en otro- ella recibe un mensaje en su Blackberry, siempre distinto, siempre escurridizo, pero siempre letal. Ella se acuesta, y en ese momento –y no en otro- cierra los ojos para zambullirse en los “azul piscina” de Franco, navegar por sus corrientes cálidas y abruptas y dormirse mojada de placer… y sin toalla.

viernes, 2 de abril de 2010

Volando sobre el escenario



Manuel y Marcela son compañeros de baile desde hace dos años en el Salón Tango Porteño. Hicieron juntos la prueba de admisión y desde entonces han sido pareja inseparable en los diferentes números que la coreógrafa Luciana Lavalle, reconocidísima bailarina de tango desde hace más de 40 años, monta especialmente para ellos y para el deleite de los cientos de personas –turistas en su mayoría- que colman el elegante salón cada noche de jueves, viernes y sábado para apreciar la elegancia y sensualidad del baile típico argentino, mientras disfrutan de una deliciosa y elegante cena a media luz.

Manuel y Marcela no son las estrellas de la compañía, ni mucho menos los más antiguos ni los más experimentados. Pero, indefectiblemente, cuando cae el telón y aparecen uno a uno los integrantes del montaje para agradecer al público, logran acaparar cada noche los más desgarrados aplausos y vítores del salón. Especialmente en noches en las que, como hoy, están presentes destacadas figuras del mundo de la política nacional y del espectáculo internacional. En ocasiones como ésta, Manuel aplica su táctica secreta para hacer que los pies de Marcela vuelen, en el sentido más estricto del término.

Manuel y Marcela, la “Doble M” como los presentan en Tango Porteño, por aquello del par de piernas arremolinadas que giran y se entrelazan acompasadamente sobre el escenario, son también pareja ocasional. Es decir, no viven juntos, no tienen perro que pasear ni hipoteca que pagar, pero de tanto en tanto, cuando la soledad pega, o simplemente cuando las hormonas se alborotan y coinciden en demanda, la “Doble M” comparte un colchón sobre el cual sus largas piernas escriben con tinta de pasión, todas las letras del abecedario sobre una sábana blanca y arrugada como pergamino antiguo.

Por eso Manuel conoce tan bien a Marcela y sabe exactamente y sin equívoco lo que debe hacer para ponerla a volar, ya no sobre el somier, sino sobre el entablado gigantesco del escenario de la 9 de Julio, ante más de 600 espectadores que miran asombrados el performance. Éste consiste primero en una pieza en donde Manuel aparece bailando con su supuesta pareja femenina, que luego de un estratégico juego de luces y sombras, termina descubriendo que en verdad se trata de una muñeca de trapo tamaño natural, de largas piernas enfundadas en medias de malla ajustadas con liguero antiguo y una falda de raso roja con abertura infinita. Un magistral juego de hilos y elásticos permiten a Manuel manipular las piernas y el cuerpo entero de la muñeca, logrando una sincronía perfecta en los movimientos y unas piruetas impensables con una bailarina de carne y hueso. Los aplausos no se hacen esperar, entre la sorpresa del público al reconocer la muñeca y la destreza de Manuel para haberlos engañado durante 7 minutos.

El espectáculo pasa luego a otro número donde se enfocan en la orquesta…los maravillosos violines, piano, bajo y el inconfundible bandoneón que aporta la sensualidad y sobre todo, la nostalgia al tango. Mientras los músicos demuestran sus destrezas instrumentales, Manuel hace lo propio tras bastidores con su hermosa Marcela, que mira por una rendija del cortinaje, esperando el momento justo de la salida. Manuel se acomoda justo detrás de ella, recargándose un poco. Moja con saliva su dedo medio y lo lleva directamente y sin preámbulos al centro de sus piernas, facilitado el trabajo por la enorme raja de su falda roja. Marcela no lleva ropa interior; siempre le ha molestado y en su número no hace ningún movimiento en el que pueda exponer lo más íntimo de su anatomía… y también lo más delicioso…

Sus labios –no tan mayores- cerrados en una mueca tensa, dejan entrever el mínimo botón carmesí de su pronunciado clítoris, detonador de emociones, disparador de sensaciones que le atraviesan el cuerpo en todas las direcciones y la llevan a un inevitable estado de éxtasis casi inmediato, sobre todo con Manuel, que conoce tanto su cuerpo, que puede llegar en pocos segundos a encontrar lo que a veces hasta a ella misma le toma varios minutos. La baba de Manuel se funde con los jugos automáticamente secretados por Marcela que, como acto reflejo, distiende sus piernas y autoriza el paso a su área restringida… Un par de minutos la separan del escenario, pero son suficientes para sentir una descarga de energía que le hace arquear la espalda y le eriza los vellos de la nuca, un corrientazo que le encarna la boca, le dilata las pupilas, recubre todo su cuerpo de un perlado y microscópico sudor y le suelta las extremidades, casi perdiendo el control de las mismas.

Suena el último acorde del bandoneón y arranca la nota que avisa el comienzo del segundo número de la “Doble M”… Marcela se da la vuelta, mira fijamente a Manuel, lo rodea con sus brazos, lo besa en los labios y le dice “estoy lista”. Manuel sonríe satisfecho y seguro de que esta noche será la mejor.



Salta la pareja al entablado. En la cara de algunos de los presentes se nota una mueca de fastidio… “otra vez el pibe con la muñeca?”, pensarán… Pero el tedio se va convirtiendo en interés cuando ven a Manuel hacer pasos que no estaban en su presentación inicial; y el interés se convierte en asombro cuando, con los acordes finales e intencionalmente acentuados del bandoneón y los violines, la “muñeca” suelta sus brazos del cuello de aquel “pibe”, gira tres veces sobre sus propios pies y termina en el suelo como sin vida, como una muñeca de trapo.

El público la ovaciona de pie, Manuel se aproxima a Marcela y la ayuda a levantarse. Las luces del escenario se encienden para dejar ver su rostro iluminado, su sonrisa franca, sus ojos destellantes, más viva que nunca. Marcela no es en absoluto una muñeca inanimada… todo gracias a su destreza dancística, pero sobre todo, a las sabias e infalibles tácticas de su amante compañero de baile que literalmente, la hizo volar sobre el escenario.