miércoles, 4 de noviembre de 2009

Evocación




Me muero por tenerte otra vez entre mis brazos con tu ímpetu y tu locura.

Beberme la sal de tu cuerpo y sentir nuevamente tus ríos febriles.

Quiero que un chorro de voz inunde tu habitación, ahogándome en un orgasmo antológico y que no me des tregua para comenzar sin descanso a remar aguas arriba una y otra vez.

Deseo morir de cansancio aún dentro de tu cuerpo, dormirme como una niña en tu regazo y crecer de tu mano hasta morir de placer... junto a ti.

1 comentario:

Lydia dijo...

Eso es pasión y lo demás tonterías... pero es que es difícil definir ese momento de casi muerte por el gran anhelo soñado.