
Me muero por tenerte otra vez entre mis brazos con tu ímpetu y tu locura.
Beberme la sal de tu cuerpo y sentir nuevamente tus ríos febriles.
Quiero que un chorro de voz inunde tu habitación, ahogándome en un orgasmo antológico y que no me des tregua para comenzar sin descanso a remar aguas arriba una y otra vez.




1 comentarios:
Eso es pasión y lo demás tonterías... pero es que es difícil definir ese momento de casi muerte por el gran anhelo soñado.
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