lunes, 5 de enero de 2009

Confesión


Aquí estoy… completamente desnuda, acicalándome con esmero para mi hombre. Me siento sensual, me siento bella, porque me sé deseada y amada. Escucho jazz y espero su llegada. Sé que está con otra, que tendrá sexo con ella y que cuando venga me lo contará mientras me hace el amor.

Tal vez piensen que es una locura. Yo también lo pienso a veces. Pero… cuántas mujeres no están, en este mismo instante, acicalándose para su hombre, sintiéndose bellas y sensuales, mientras él, a sus espaldas está con otra, haciendo lo mismo que está haciendo el mío?

Ellas lo ignoran, algunas prefieren ignorarlo. Yo prefiero saberlo, incluso con detalles. No sólo me excita, sino que me da poder. El poder de ejercer y dejar ejercer nuestra independencia sin menoscabar nuestros sentimientos. Me da libertad. La libertad de ser quien soy y dejarlo ser quien es; cada uno en su sitio, que a ratos unimos para hacerlo nuestro.

Fácil? No. Ni lo parece ni lo es. Es como echar sal en una herida abierta. Duele, pica, arde, pero al final, cicatriza, y como los animales, me relamo para nunca olvidar, pero luego camino sin cojear.

La mejor parte de la historia es que cuando él llega, o cuando llego yo, después de haber estado con otro, es un poco más mío y yo un poco más suya. Es esta complicidad, esta comprensión, esta libertad la que nos enlaza cada vez más fuerte.

Entiéndanlo o no, así soy FELIZ

4 comentarios:

Alí dijo...

Cómplice y creadora, solo puedo decir que la magia existe y esta dentro de ti, en cada golpe a las teclas de tu computador, en cada palabra describiendo experiencias o fantasías, en cada pensamiento romántico o erótico si cabe la separación.
Lo mejor de todo esto es que esa magia me baña cada día y alimenta la mía que se hace fuerte… se nutre de ti. Tengo clavada cada letra en mi retina, en mi piel en mis oidos y no pienso sacarlas de ahí, repito ERES LA MEJOR. (que suertudo)

Lydia dijo...

A veces nuestros secretos se esconden de nosotras mismas, queriendo no ver una realidad que está ahí, al otro lado y lo has descrito maravillosamente, con valentía, demostrando que ese placer de mostrar lo más bello es estar lista, siempre lista para él... y lo demás, no importa.
Ser libres al 100% no es fácil, ni entendible, ni mayoritario... de modo que... ¡felicidades!

La Negra dijo...

Difícilmente un hombre tiene la madurez para aceptar que su mujer se acueste con otro al igual que él lo hace... Es una relación difícil porque no es encubierta, porque nadie se hace el loco.

Toda la suerte amiga, por tu valor de vivirlo y confesarlo. Cada vez te siento más cerca...

kama dijo...

sin limites no hay normas, se pierde el horizonte...pero tal vez el estar con otro o con otra nos devuelve el gusto por lo prohibido..... el secreto se torna en un juego al escondite que le da sabor y entusiasmo a una relacion, y que a su vez, relaja las tensiones en otra que se volvio monotona....tal vez muchas parejas han salido de su rutina guardando un secreto que genera picardia y calienta 2 camas....pero siempre en secreto que te permita disfrutar sola de 2 mundos distintos y que a su vez se compensan entre si