domingo, 30 de noviembre de 2008

Profundo...





Profundo,
así es mi suspiro cuando te oigo,
así el escalofrío cuando te veo.
Profundo,
así es tu mirar y el mío al encontrarse,
así el hueco que deja la despedida.
Profundo,
así es nuestro diálogo eterno,
ya sea mudo, con murmullos o con palabras.
Profundo,
así es mi pensamiento cada noche,
subyugando a mi almohada y mis calores.
Profundo,
así es tu abrazo grande y tibio
así tu beso loco y sorpresivo.
Profundo,
así buceas en mis mares,
así, sin careta ni tanques…
Profundo…

domingo, 23 de noviembre de 2008

Dos Meñiques


Entre tantos centímetros, metros cuadrados de piel, limpia, lisa y brillante por el tímido sudor que comenzaba a perlarla, destacaban los dedos meñiques de sus respectivas manos derechas. Danzaban por aquellos cuerpos como dos niños negritos perdidos en el norte de Finlandia. Vagaban inciertos por el cuerpo ajeno, dejándose llevar por las manos de las que formaban parte, ingenuos, desatentos, creyéndose imperceptibles, sin saber que, esa madrugada, eran dos manchas visibles que inocentemente iban marcando el recorrido de aquellos cuerpos tan conocidos y sedientos.

La tinta violeta en la que horas antes habían sido sumergidos los meñiques de sus manos derechas, no se borraría en un par de días, dejando constancia de lo que horas antes habían protagonizado: el ejercicio del voto, uno de los pocos derechos democráticos que aún quedaba incólume en aquel país con más coincidencias que diferencias, aunque estas últimas se hubieran marcado más profundamente, en el afán de su mandatario por gobernar a través del odio y el terror, y no mediante la paz y la unión de sus ciudadanos.

Allí estaban esos dos meñiques, horas después, luego de infinitos minutos de espera e incertidumbre, cruzados, restregados, mordidos de ansiedad frente al televisor a la espera de los resultados electorales. Allí estaban... liberando el estrés de aquellas interminables horas, paseándose ahora por esa otra piel, tan ajena y a la vez tan conocida, celebrando el triunfo con un encuentro terriblemente apasionado, que parecía descargar en él toda la tensión del día y de los días anteriores, arrancando quejidos liberadores de las gargantas y espasmos eléctricos de los cuerpos.

El meñique violeta de ella se asía débilmente al cabello de su amante, de sus mejillas cubiertas de un vello puntilloso y cano, de su cuello, para seguir luego un recorrido sinuoso y estremecedor por aquella llanura ancha y sosegada que era la espalda de su hombre.

El meñique índigo de él, dibujaba junto al anular, el medio y el índice, la circunferencia rosada de los pezones de su amada, para luego bajar lentamente hasta su sexo, haciéndose paso por entre la ropa interior. Como un cazador en medio de la selva, el oscuro meñique apoyó al pulgar en el trabajo de hacer espacio entre la maleza, para dejar al dedo medio hacer su impecable trabajo de iniciación al amor sin barreras. Entre aquella sombría espesura la punta de aquel pequeño dedo se camuflajeaba y se escondía... pero cumplía como un buen soldado.

Afuera, la noche se cubría de fuegos artificiales y el ruido de las caravanas apagaba el sonido del amor, que esta vez también sonaba a victoria, a alivio, a esperanza.

El meñique femenino, entintado y negruzco, recorrió una y otra vez la virilidad de aquel hombre excitado, primero lentamente, para luego y sin perder el compás, convertirse en un vaivén desaforado, en un borrón violáceo, en un celaje de tinta que fluía de arriba a abajo sobre aquel falo firme a punto de desbordarse.

Poco tiempo después el meñique robusto de aquél hombre acompañó al resto de sus iguales –hoy para nada iguales- en la decisión de tomar a aquella hembra en celo por las nalgas y levantarla en vilo para ser penetrada en el sitio, mientras que el débil y absorto meñique de ella se sostenía torpemente en la lisa y resbaladiza frialdad del concreto.

La acrobacia terminó en la cama, justo antes de perder el equilibrio, para dejar que las sábanas absorbieran la transparencia de sus sudores, sus salivas y sus espermas y se evaporaran con los primeros rayos del amanecer, mientras que los pequeños protagonistas de esta historia, se fundieron en otra mano limpia entrelazada y feliz, para entregarse a un orgasmo libre y lleno de energía, como el país que latía afuera.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Antes del Gallo Cantar...

La larga noche finalmente daba paso a la luz tenue de la madrugada, aún imperceptible.
El músculo caliente bajo el cobertor comenzaba a despertarse con parsimonia; puntual despertador que siempre se levanta con la primera luz del día y busca aquellas caderas redondas y nalgas firmes que indefectiblemente lo esperan al otro lado de la cama.
Se asía a su cintura primero para luego halarla hasta encajar el mástil duro y perezoso en aquella cueva tibia y húmeda que lo absorbía sin preámbulos ni piedad.
Con el mismo silencio y lentitud conque transcurrió la noche, una batalla se desataba en las medianías de sus cuerpos, justo antes del gallo cantar...

sábado, 8 de noviembre de 2008

¿Realidad o imaginación?


Mientras más amigos conocen mi blog y leen mis relatos, suele hacerse más frecuente una pregunta: ¿Son historias reales?
Debo confesar que esa pregunta me desconcierta un poco, pues me hace a mí repreguntar: ¿En qué cambiaría las cosas si lo fueran?
Pareciera que lo bueno o malo del relato pasara a un segundo plano y fuera el morbo el que tomara protagonismo.
Escribir es un acto de imaginación pura; lo es al menos, mientras no se trate de una biografía, un trabajo científico o histórico.
Cuentos, novelas, relatos, poemas, son el producto de la imaginación, mezclado por supuesto con la experiencia del autor, con sus vivencias y conocimientos, que pueden haber sido adquiridos por cualquier vía: por la lectura de otros autores, por la realidad de terceros y también, claro está, por la experiencia propia.
Pero no debemos perder de vista, que por encima de todo, está la imaginación. Y no sólo la imaginación del que escribe, sino sobre todo, la del que lee. La magia de la escritura reside en la capacidad de convertir en imágenes, pequeños íconos negros sobre un papel blanco que por sí solos carecen de significado alguno.
Entonces, ¿qué importa si son o no historias reales? Lo que importa es que ustedes las crean, las sientan, las vivan y pongan en ellas las imágenes que les plazcan, los ambientes, las personas, los olores, las texturas con los que se sientan eróticamente conectados. Lo demás carece de total importancia.
Apuesto que los amigos de Stephen King o de J.K Rowlings jamás le han preguntado si las suyas son historias reales... simplemente leen con avidez sus libros y se asombran por su admirable IMAGINACIÓN.

Cierro esta reflexión con una cita de Diego Muñoz Valenzuela que encontré en www.escritores.cl

El erotismo es por esencia inteligencia aplicada al cuerpo, y no simple carnalidad desatada; el erotismo sobre todo reside en la imaginación, en la búsqueda de lo nuevo, en la sorpresa más que en el rito”.

Hasta el próximo relato... real o imaginario...

lunes, 3 de noviembre de 2008

Ganadores de Karma Sensual 4


Finalmente se dieron a conocer los ganadores del Concurso de Relatos Eróticos KARMA SENSUAL 4: Amores que matan.


Casi 130 relatos que tuve el placer de leer y calificar en los días pasado (razón por la cual, entre otras, mis posts han estado escasos últimamente).

Desde que supe, a principios de este año, el tema central del concurso en esta oportunidad, sabía que sería un gran reto para los participantes, pues no es nada fácil mezclar un tema tan sublime como el erotismo, con algo generalmente ácido y escabroso, como lo es la muerte.


El trabajo de decidir los ganadores no fue fácil para mí, y creo que hablo también por el resto del jurado. Sin embargo puedo decir que los 13 relatos ganadores son, sin duda, excelentes.
Muy buena representación del erotismo español; tres ganadores latinoamericanos, entre ellos, una compatriota venezolana, un residente canadiense y uno inglés conforman el cuadro que demuestra, una vez más, que el erotismo está en todas partes.

Los interesados en leer los relatos ganadores, estén pendientes pues en febrero de 2009, la Editorial El Taller del Poeta publicará la antología.

Felicidades a todos los participantes y en especial a los trece ganadores que nombro a continuación:

1° “El diverso sabor de la muerte”, Carlos Pineda González, España
2° “Sacrificio”, Juan José Hidalgo Díaz, España
3° “Ella”, José Luis Cantos Martínez
4° “Todo tú cabías en mí”, Mamen Hernández Cobos, España
5° “Gotas como perlas”, Alicia Sánchez Martínez, España
6° “Su plato favorito”, Ana Pía Cárdenas Ricotti, Chile
7° “Un silencio que mata”, Mayte Campos Anglés, España
8° “Un simple viaje”, Jairo Ramos Jiménez, Colombia
9° “En sueños rotos”, Nilda Samiento, Venezuela
10° “Éxtasis Mortal”, Lorena Sanguino Hernández, España
11° “El mar es nuestro”, Raquel Villanueva Lorca, España
12° “La madrina”, Raúl Gatica, Canadá
13° “Un final feliz”, Ángela Alonso Amador, Inglaterra